En los años que llevo como odontólogo he visto muchos cambios en mi profesión. Ellos han influenciado enormemente los enfoques de la atención dental que brindamos a nuestros pacientes.Nuevas técnicas y nuevos materiales nos han permitido estrechar la brecha entre lo que necesita el paciente y lo que realmente quiere. Antiguamente una caries era eliminada y en el sitio se colocaba un empaste de amalgama que recobraba la función pero dejaba mucho que desear desde el punto de vista de la estética. La opinión de lo que quería el paciente casi no era tomada en cuenta, pues era lo que él necesitaba.Si el problema era la falta de una pieza dental, se desgastaban los dientes más próximos, independiente de que estuviesen sanos y se realizaba un puente fijo en el mejor de los casos.
Afortunadamente esto ha cambiado, hoy las restauraciones no sólo son estéticas sino que se adhieren realmente a la estructura dentaria. Los dientes faltantes pueden reemplazarse con prótesis que se insertan en raíces de titanio que van directamente al hueso. Los blanqueamientos y los tratamientos estéticos ya no son la excepción sino que la norma. Potentes anestésicos cuyos efectos impiden toda sensación dolorosa y que empiezan a desaparecer apenas el paciente se retira de la consulta, permiten continuar con cualquier actividad después de visitar al dentista. En suma, un mundo nuevo que descubrir cada día. Cirujano — Dentista Patología y Medicina Bucal - Histopatología |
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